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viernes, 25 de noviembre de 2011

‎"Si bajamos los salarios empeorará la demanda y la recesión", ha advertido Stiglitz

Mirar lo que leí anoche en www.invertia.com :

El Premio Nobel de Economía 2001 y exvicepresidente del Banco Mundial, Joseph Stiglitz, ha advertido de que la austeridad es "una receta para el suicidio" y ha abogado por aplicar más fiscalidad a las empresas que no inviertan y creen empleo y por reestructurar el gasto para salir de la crisis.
Aboga por aumentar la fiscalidad a las empresas que no inviertan y creen empleo y por reestructurar el gasto
Sobre las medidas que debe adoptar el PP al frente del Gobierno, ha manifestado que "a menos que no cometa ningún error, acierte al 100% y aplique medidas para suavizar la política de austeridad llevará años y años" a España salir del actual contexto económico.
En un encuentro con periodistas, coincidiendo con su participación en las "Lecciones de Economía" que organizan la Fundación Barrié y Banco Pastor, el Premio Nobel de Economía ha insistido en que la austeridad en países con problemas económicos "es una receta garantizada para la estigmación de la economía y su posterior declive".
Asimismo, ha discrepado con quienes ven en la flexibilidad laboral "un seudónimo de bajar los salarios y el nivel de protección social". "Si bajamos los salarios empeorará la demanda y la recesión", ha advertido Stiglitz, quien ha considerado que, en todo caso, un incremento de la flexibilidad debe ir acompañado de "compensaciones por el lado de la seguridad" para los trabajadores.
MEDIDAS DEL NUEVO GOBIERNO
Por otra parte, el Premio Nobel de Economía ha asegurado sentirse "impresionado" por la "calma" en la que en España se acogen los datos sobre desempleo, pero no ha descartado que si hay un empeoramiento se produzca "algún conflicto social".
Por ello, al ser preguntado sobre las medidas que debe adoptar el nuevo Gobierno, ha advertido que no tendrá "ningún éxito" si no apuesta "por reestructurar el gasto y la fiscalidad y por buscar un presupuesto expansivo y equilibrado para estimular la economía y crear más empleo".
"Mucho me temo que se van a centrar en la austeridad", ha admitido el exvicepresidente del Banco Mundial para quien eso sería "receta para el desempleo, mermar el crecimiento y más recesión".
Así, ha insistido en que el problema central de la economía española "no es la flexibilidad sino la falta de demanda". Por ello, ante las restricciones del sistema financiero, ha apostado por medidas como "garantías" al crédito por parte del Estado o que este asuma de forma directa su concesión. También ha defendido una reestructuración que diferencie "entre bancos buenos y malos", ha añadido.
PAPEL DEL BCE
Stiglitz ha insistido también en que si no se controla a los mercados "destruirán el capitalismo". Al respecto, se ha mostrado muy crítico con la actuación del Banco Central Europeo en casos como el de Grecia. "Ha puesto en primer lugar los intereses de los bancos que los de los ciudadanos", ha sentenciado Stiglitz.
Además, ha tildado de "inaceptable" que las decisiones las tome "un grupo de especuladores con intereses especulativos", ha apuntado. También ha abogado por que sea un organismo público y no agencias de calificación privadas las que realicen las valoraciones crediticias.
Entre otras, ha planteado también propuestas como la creación de un fondo de solidaridad para buscar estabilidad económica en la zona euro, la implantación de los eurobonos o que el BCE apoye a las entidades financieras en dificultades.



Para cerrar esta interesante noticia me gustaría decir: 


Una aportación más en el camino de la sensatez y no de un economista cualquiera, sino de todo un premio Nobel. Si el mercado interior está estancado y la iniciativa privada no invierte, es el estado el que está obligado a activar la economía. Es que yo no se ellos pero a tantísima gente le cuesta y no poco, llegar a fin de mes, si reducen los salarios no sé como vamos a llegar a fin de mes...


  

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Austria limita crédito a Europa del Este para blindar la 'triple A'

Preservar la triple A se ha convertido en objetivo prioritario en los pocos países europeos que todavía mantienen el favor de las agencias de calificación crediticia. Incluso aunque eso suponga cerrar el grifo del préstamo a otros países. El banco central de Austria estableció ayer límites al crédito que pueden conceder las filiales de los principales bancos austriacos en países de la Europa del Este.

El supervisor austriaco anunció que las filiales de Erste Group, Raiffeisen Bank International y Bank Austria no pueden prestar más del 110% de los depósitos que mantienen en esos países. En la mayoría de los casos se supera este ratio, que no tiene efecto retroactivo, lo que llevará a muchas de estas filiales a no aprobar nuevos préstamos.

La banca austriaca fue muy agresiva en la financiación de actividades económicas en los países de la Europa del Este, algo que ahora -Hungría volvió a pedir la ayuda del FMI este lunes, otra señal del deterioro económico en la zona- no está nada bien visto por los mercados. La exposición de la banca austriaca a los países de la Europa del Este equivale al PIB de Austria. Tampoco ayuda que Italia sea otra área preferente para el sector financiero del país.

La fragilidad de la banca, y las dudas sobre la capacidad para financiar un rescate, empujaron la prima de riesgo austriaca cerca de los 200 puntos básicos la semana pasada. Para conjurar la incertidumbre, el banco central también ha decidido adelantar los nuevos requisitos de capital exigidos por el G-20 (de 2019 a 2013) y ha añadido otro recargo adicional, un 3% de los activos ponderados por riesgo.